martes, 23 de febrero de 2010

AND THAT´S THE WAY IT´S DONE

Sabemos que no soy la persona más indicada para opinar acerca de la crianza de los niños. De hecho, las conversaciones al respecto me la secan bastante.
Sin embargo, abro aquí un paréntesis para dejarles un relato de esos “priceless”. Un relato que vendría claramente a sintetizar como sería la vida de un niño si tuviera la desgracia de que yo lo trajera al mundo.
La protagonista (my sister) es una madre con todas las letras. Sus hijos son un ejemplo de educación. Así que sus métodos no pueden ser malos. Yo la banco a muerte.

A los hechos: Cuando nació su segundo hijo, el primero tuvo (con todo derecho) sus reacciones de celos. Ese día en particular, la situación se volvió un tanto escabrosa.

Mi hermana se disponía a darle la teta al bebé. Sentada y ya presta, su primer hijo le pidió agua. Mi hermana se levantó, dejó al bebé y le llevó a su amado retoño un vaso de agua. Se volvió a sentar con el bebé, y otra vez “mamáaaa…. tengo sed”. Nuevamente dejó lo que estaba haciendo y le llevó el vaso. La situación se repitió cuatro veces. A la quinta, mi hermana se levantó, llenó el vaso de agua, fue a la habitación del niño, lo fulminó con la mirada y le dijo “tenés sed?!?!?! Tomá tu agua”. Y splash! Bañó al niño completamente, arrojándole a la cara el contenido del vaso.
El chico aprendió la lección, no hay dudas, lástima que el bebé tuvo que seguir esperando su teta, porque hubo que cambiar a su hermano, las sábanas etc.

And that´s the way it´s done.

3 comentarios:

vicolandia dijo...

Excelente e inolvidable anécdota. Banco a tu hermana con todo!

Sister dijo...

Cómo criar a un niño y no morir en el intento - tomo I - Dra. Sister - léalo, no se va a arrepentir!

Nefertiti dijo...

sister: Piaget se revuelve en su tumba