lunes, 3 de agosto de 2009

ADOLESCENCIA

No puedo dejar de plasmar en este rinconcito esa época que fue, sin dudas, una de las peores a nivel autoestima.
Como siempre es bueno ver el medio vaso lleno, puedo decirles que tenía un lomazo de aquellos. Eso fue innegable y evidente. Punto… aparte….
Del cuello para arriba (y hablando lo más objetivamente posible), para transarme había que tener estomago, o elegir una buena almohada para poner sobre mi cara. Y sí… no les voy a mentir… perdí mi virginidad de grandecita ya…. Y soy carne de diván….aunque no lo admita ni en pedo (queda entre nosotros no?)
Paso a detallarles: Tipo 13/ 14 años, empezó a usarse un peinado tipo souvage, con una especie de flor en el flequillo, con el adicional de una vincha divina en el medio de la frente. Tipo 15, el jopo era furor. Claro que las que teníamos cara alargada, igual le poníamos garra y lo usabamos. Por qué???? Y por qué siempre les quedaba bien a las “chicas populares” del colegio??? Ser popular implica tener cara para toda mierda que se use????
Ustedes dirán… “bueno… todas lo teníamos”. No, no… esto es para empezar a darles una idea… acá viene el remate:
Resulta que mi dentadura siempre fue sanita. De caries ni hablar. Pero eso sí, con faltantes. Paso a explicar: Agenesia es la falta del diente definitivo, después de que se te cae el de leche. Sí, sí… eso tenía yo. El recontrahijoderemilputa del dentista que me trató a los 8 años, decidió que lo mejor era correr el canino al lado de las paletas, y darle la forma del diente que faltaba. Conclusión: 5 años de aparatos moviles. Cuando se dio cuenta del horror que estaba intentando hacer, dio marcha atrás, y ahí fue el comienzo del calvario. 3 añitos de aparatos fijos, para volver el canino a su lugar original, y eventualmente poner un postizo. O sea… van visualizando la carita??? Aparatos fijos y un agujerito tipo dibujito animado divino… re top… Y no contento con eso, el maldito bastardo agregó a la ecuación unas gomitas que iban del bracket superior al inferior, cuestión que yo no podía ni abrir la boca!!! Frankenstein era lo menos que merecía que me dijeran!!!
Para cuando me sacaron los aparatos fijos, el agujero ya ameritaba a los gritos un postizo. Pero por supuesto que antes venía la epoca de los moviles “para que no se te vuelvan los dientes al lugar de antes”. La solución entonces a la hora de salir era: llevarme los aparatos moviles que incluian un postizo, o salir sin aparatos… pero con el agujero.
Imaginensé, después de ser testigo de todo esto, cuando a mi hermana le dijeron “y… habría que empezar con ortodoncia”, la pobre ya estaba refugiada en La Quiaca, pidiendo el divorcio de sus padres!!!

1 comentario:

Barbie dijo...

Jajajajaaja saludos de una adolescente!