martes, 14 de septiembre de 2010

DECISIONES INTELIGENTES

Le regalo en esta entrega un pequeño instructivo para hacer algo útil con esa tendencia suya a hacer estupideces solo por terquedad. En esta edición: cómo inundar el auto y no morir en el intento. Por las dudas: la experiencia no es recomendable para autos gasoleros, tampoco somos suicidas che.

1) Elija un día, de preferencia viernes, así como para aumentar las posibilidades de cagarse el fin de semana
2) Salga de la oficina en el momento exacto en el que la tormenta pronosticada lance toda su furia. No, no, usted no puede esperar, usted se quiere ir YA.
3) Tome una ruta que incluya un lugar fácilmente inundable y sin posibilidades de retroceso, como la que pasa debajo del puente de Av. De los Incas y Cramer (ejemplo meramente ilustrativo)
4) No dude ni un instante al barajar la posibilidad de tomar una ruta alternativa más larga. Hágase hombre/ mujer carajo!
5) Una vez posicionado frente al desastre, cáguese en los bocinazos que lo instan a avanzar y el quilombo reinante. Respire profundo y mire atentamente el movimiento de las olas, mientras ve pasar un par de 4x4 y colectivos sin problemas.
6) Recuerde el Camel Trophy, el sabor de la aventura, ponga primera, encomiéndese al Supremo y avance al grito de “maldita agua! No llegaras al filtro de aire! Por Ra!”

OPCION UNO: Usted se quedó con el auto en el medio de la laguna. Ponga música, no preste atención a las miradas fulminantes de “pobre idiota” alrededor, y espere la grúa mientras se va hundiendo. Lamento el inconveniente, no tengo la culpa de que usted tenga una catramina. Cambie el auto ya!

OPCION DOS: Usted logró pasar!!! Su auto mostró sus cualidades de bote con motor fuera de borda, y sin necesidad de apelar a los remos, salió airoso. No cante victoria de todas maneras. Respire tranquilo si y solo si veinte cuadras más adelante el auto sigue respondiendo. No preste atención al humo que empieza a salir del motor. Cuando le hagan señas de otros autos, salude con la mano y de a entender que no pasa nada, que está todo perfectamente controlado.

Si al día siguiente el auto arranca como si nada hubiera sucedido… bueno mi amigo/a… usted puede contar la hazaña casi con orgullo. Usted es un defensor acérrimo de la vida con adrenalina.

Como leí hace poco: Bad decisions make good stories.

10 comentarios:

Los amigos del duende dijo...

CLARAMENTE LA OPCION DOS!!!!!

Nefertiti dijo...

Uno siempre aspira a la opción dos... pero a veces las cosas no salen como uno quiere jaja

Yoni Bigud dijo...

Mire, yo tengo un Ka negro, bajito y fácilmente inundable. Pero la opción 2 es muy tentadora. Mucho más siendo socio del ACA.

Un saludo.

Nefertiti dijo...

Lamento comunicarle mi estimado, que usted tiene todos los números para la opción uno...
Si lo tienta la opción dos, vaya viendo planes de pago para una RAM

Jazmin dijo...

Claramente no hay opciones para quienes no tenemos auto, pero déjeme decirle que si tuviera, y viviendo donde vivo, con semejante pronóstico, dejaría el auto en la cochera.

Total, después me cruza el botecito inflable de Gendarmería Nacional, con dos musculosos que ya me hubiera gustado necesitar una RCP. Pero con el agua llegando sólo hasta la cintura, no se justificaba.


Le doy vueltas al tema, y sigo convencida que viviendo en capital, tener auto es un dolor de goivos.

Nefertiti dijo...

Tiene razón con lo del dolor... de ovarios en tal caso. Pero ocurre que una vez que uno lo tiene se aburguesa... no hay vuelta.
Mi problema es tener una parte importante de mi familia y amigos desparramada por la Panamericana al fondo. Lamentablemente el auto para mí es un mal necesario.

Mona Loca dijo...

Ahora, yo digo...si quiere emociones...no pueden ser otras?

qué sé yo...pasearse por la villa 31 a las 2 de la mañana...gritar "viva Boca" en la cancha de river, tribuna local...algo así, más suavecito?

Usted es una dama, caramba!

diosesargentino JULIANO dijo...

próxima atleta argentina en las Olimpíadas, el bote ya lo tenés. saludos

Nefertiti dijo...

Mona: he intentado otras cosas. No me haga contarle de aquella vez (saliendo por la puerta incorrecta y medio ebria de un casamiento en Campo de Mayo) en que me metí de lleno en la villa.
De todas formas, una lady siempre.

diosesargentino: en mi último año de matrimonio me gane la medalla de oro al remo. Sí, creo que estoy altamente capacitada

sister dijo...

Al remo sí, y al salto con garrochaa másss!! La garrocha siempre en mano, mi querida!! jejeje