viernes, 31 de agosto de 2012

EL ARTE DE LA SEDUCCION

Vieron esta publicidad?
Axe ya venía con una onda de publicidades machistas, pero con esta realmente se superó. Podía vivir con las anteriores, pero esta me dejó mal, me tocó.
Yo imagino la escena: entras silbando al baño, orgullosa del pendejo que te levantaste, sintiendote joven y llevandote al mundo por delante. 
En ese momento, abris el botiquín del pibe, y te encontras con el “Axe para seducir maduras”. Y ahí nomás, en ese instante, te golpea despiadadamente la “maduritud”. Sin anestesia, inesperadamente, el golpe seco te noquea, te deja sin respiración. 
Y ahí nomás, sacás papel y bolígrafo, y empezas a escribir: “Sr. Juez…”

8 comentarios:

Dany dijo...

Mierda! Un Axe que discrimina!!!
Hay uno para seducir a madres recientes? jajjaajaj.
Y si.....el único olor que las seduce es el olor a bebé. snif

Un beso!

Dur dijo...

jojo! y pero miralo a la inversa.. te levantas un pendejo, abris el botiquin y tiene un axe para seducir jovenes? aaaah! ahi si te llevas el mundo por delante es poco!!

Nefertiti dijo...

Dany: por lo que he escuchado de mis amiga madres, NADA (y cuando digo nada, digo nada) seduce a una madre reciente más que su cría. Olvidelo.

Dur: Lamentablemente no creo que me haga cargo si encuentro un Axe para seducir jóvenes. Es lo que hay...

Diosa Danesa dijo...

No se me deprima, mujer, no sabe que los jóvenes prefieren a las maduras? Especialmente en estos tiempos.... Yo tuve historias con: 19 años menor, 15 años menor y, last but not least, 9 años menor!!!! Vamos, todavía!!!!

Nefertiti dijo...

Diosa: claramente no voy a hablar de historias con menores, sabemos que he sacado provecho y no reniego de eso. El tema del post es enfrentarse sin anestesia con el hecho de ser considerada "madura".

Un Simple Blog dijo...

Pensar que con un desodorante alcanza para seducir, eso ya habla por si mismo de quien lo usa.

Anexas Varias dijo...

Las caras de pelotudo que pone el protagonista me insultan.

Saludos

Nefertiti dijo...

Anexas varias: quedé tan shockeada con el tema de la publicidad que el protagonista quedó como un mal menor